LO PRINCIPAL

viernes, 27 de abril de 2012

QUE TE DETIENE PARA SER LIBRE.

Quiero compartir con ustedes tras cuentos cortos para reflexionar:

Un ex-convicto de un campo de concentración nazi fue a visitar a un amigo que había compartido con él tan penosa experiencia:
- ¿Has olvidado ya a los nazis?
- Sí, claro.
- Pues yo no. Aún sigo odiándolos con toda mi alma.
- Su amigo le dijo apaciblemente:
- Entonces, aún siguen teniéndote prisionero.
Nuestros enemigos no son los que nos odian, sino aquellos a quienes nosotros odiamos.


Un oso recorría constantemente, arriba y abajo, los seis metros de largo de la jaula. Cuando, al cabo de cinco años, quitaron la jaula, el oso siguió recorriendo arriba y abajo los mismos seis metros, como si aún estuviera en la jaula.
Y lo estaba... para él.  Los muros que nos aprisionan son mentales, no reales.


 
Decía un anciano que sólo se había quejado una vez en toda su vida: Cuando iba con los pies descalzos y no tenía dinero para comprar zapatos. Entonces, vio a un hombre que no tenía pies. Y nunca volvió a quejarse.


BIBLIOGRAFÍA: Anthony de Mello, La oración de la rana, volumen 2, Sal Terrae, Bilbao 1988.

jueves, 26 de abril de 2012

EL TIO DE LOS MINEROS

En el corazón de Bolivia, en los altos páramos andinos, está la Villa Imperial de Potosí. Y junto a Potosí, el Cerro Rico, el Sumaj Orko, la que fue la mayor mina de plata de nuestro continente.

En aquella mina, allí, en el vientre de la montaña, los mineros pasaban la semana toda sin ver el sol, picando la plata, encadenados, con un mechero en la mano.  
Amaneciendo día lunes, los metían cerro adentro. Iban arreados como mulas.
 

La fabulosa mina fue descubierta en 1545, pocos años después de llegar los españoles a América. A la montaña le abrieron cinco mil túneles para sacar el mineral y llevarlo, en barcos, hasta la lejana Europa. Los mineros dormían dentro, Mascaban coca dentro para asustar al hambre. Y respiraban polvo de enfermedad, que era el llanto del cerro. El domingo salían fuera, al viento helado, desde el fondo del infierno. Y entero el domingo pasaban olvidando, bebiendo chicha para caer por el suelo.

Los españoles inventaron un truco para aterrorizar a los indios... Crearon el dios de la mina. Y les decían que ese era su dios, este dios los miraba si no trabajaban. Si robaban algo de riqueza este dios los veía. Y si pretendían escabar este dios los iba a castigar.

miércoles, 25 de abril de 2012

Panteísmo versus Panenteísmo



           Una visión cosmológica radical y coherente afirma que el sujeto último de todo lo que ocurre es el universo mismo. Él es quien hace surgir los seres, las complejidades, la biodiversidad, la conciencia y los contenidos de esta conciencia, pues somos parte de él. Así, antes de salir de nuestra cabeza como idea, la realidad de Dios estaba en el propio universo. Porque estaba en él, puede irrumpir en nosotros. A partir de esta concepción, se entiende la inmanencia de Dios en el universo. Dios viene mezclado con todos los procesos, sin diluirse dentro de ellos. Antes bien, orienta la flecha del tiempo hacia la formación de órdenes cada vez más complejos y dinámicos (que, por tanto, se distancian del equilibrio para buscar nuevas adaptaciones) y cargados de propósito. Dios aparece, en el lenguaje de las tradiciones transculturales, como Espíritu creador y ordenador de todo lo que existe. Viene mezclado con todas las cosas. Participa de sus desarrollos, sufre con las extinciones en masa, se siente crucificado con los empobrecidos, se alegra con los avances rumbo a diversidades más convergentes e interrelacionadas, apuntando hacia un punto Omega terminal.
            Dios está presente en el cosmos y el cosmos está presente en Dios. La teología antigua expresaba esta mutua interpenetración por el concepto de «pericóresis» aplicado a las relaciones entre Dios y la creación y después a las divinas Personas de la Trinidad. La teología moderna ha acuñado otra expresión, el «panenteísmo» (en griego: pan=todo; en=en; theos=Dios). Es decir: Dios está en todo y todo está en Dios. Esta palabra fue propuesta por un evangélico, Frederick Krause (l781-1832), fascinado por el fulgor divino del universo.

viernes, 20 de abril de 2012

EL FRACASO DE LA VI CUMBRE DE LAS AMERICAS

Artículo tomado de: ALAI
Mario Sosa


La Cumbre de las Américas, instancia creada desde la OEA para operar los lineamientos de las elites empresariales locales/regionales, del capital global y los intereses geoestratégicos de Estados Unidos, ha resultado un retundo fracaso en su sexta edición del 14 al 16 de abril.


Es necesario recordar que dicho espacio corresponde al obsoleto esquema de la OEA, útil fundamentalmente para garantizar el dominio de Estados Unidos en la región, tal y como lo demuestra el camino y las políticas instituidas por ese organismo a lo largo de los años, y que ha venido a ser cuestionado por la conformación de nuevos bloques, siendo el más relevante el de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).


La OEA y la Cumbre de las Américas, han sido planteadas por sus promotores como la concreción de la unidad del continente, cuando en realidad han constituido espacios de imposición de un lado y de sumisión por otro, con sus valiosas excepciones: el digno papel de denuncia a la intervención estadounidense que realizara Jorge Toriello Garrido, embajador de Guatemala ante la OEA, cuando desde el imperio se promovía, financiaba y dirigía el derrocamiento de Jacobo Árbenz Guzmán en 1954 (caso emblemático especialmente para Guatemala) o el digno papel que embajadores como los de la República Bolivariana de Venezuela, Bolivia, Ecuador, entre otros, han venido realizando ante el seno del organismo regional por la defensa de su independencia y soberanía (casos emblemáticos para Nuestra América, la de Martí, para la Patria Grande, la de Bolívar).

jueves, 19 de abril de 2012

ME GRITARON NEGRA


Queremos compartir con ustedes un poema de la limeña Victoria Eugenia Santa Cruz Gamarra. Ella es compositora, coreógrafa y diseñadora, exponente del arte afroperuano. Disfruta de esta belleza de composición.


“ Me gritaron negra"
(Victoria Santa Cruz)


Tenía siete años apenas,
apenas siete años,

¡Qué siete años!

¡No llegaba a cinco siquiera!

De pronto unas voces en la calle

me gritaron ¡Negra!

¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!


"¿Soy acaso negra?"- me dije

¡SÍ!

"¿Qué cosa es ser negra?"

¡Negra!

Y yo no sabía la triste verdad que aquello escondía.

martes, 17 de abril de 2012

CÓMO EMERGE DIOS EN EL PROCESO EVOLUTIVO?


La nueva cosmología, derivada de las ciencias del universo, de la Tierra y de la vida, viene formulada en el arco de la evolución ampliada. Esta evolución no es lineal. Conoce paradas, retrocesos, avances, destrucciones en masa y nuevas recuperaciones. Pero, si lo miramos hacia atrás, el proceso muestra una dirección: hacia delante y hacia arriba.
            Somos conscientes de que renombrados científicos se niegan a aceptar una direccionalidad en el universo. Simplemente no tendría sentido. Otros, como el conocido físico inglés Freeman Dyson –cito solo a uno– afirma: «Cuanto más examino el universo y estudio los detalles de su arquitectura, tantas más evidencias encuentro de que él, de alguna manera, debía haber sabido que estábamos en camino».
            Mirando retrospectivamente el proceso evolutivo que tiene ya 13’7 miles de millones de años, no podemos negar que hubo una escalada ascendente: la energía se volvió materia, la materia se cargó de informaciones, el caos destructivo se hizo generativo, lo simple se hizo complejo, de un ser complejo surgió la vida y de la vida la conciencia. Hay un propósito que no puede ser negado. Efectivamente, si las cosas en sus mínimos detalles no hubiesen ocurrido como ocurrieron, no estaríamos aquí hablando de ellas.
            Con razón escribió el conocido matemático y físico Stephen Hawking en su libro Una brevísima historia del tiempo (2005):

NACIMIENTO DEL GRAN RIO AMAZONAS

Hace mucho tiempo vivían en la selva dos hermanos. Eran huérfanos y los cuidaban sus abuelos.  En aquel tiempo el agua era muy escasa. No había ni lagos, ni riachuelos, ni lagunas. Sin embargo el único que sabía dónde encontrar agua era el abuelo. Pero guardaba el secreto muy celosamente.

Cerca de la casa había un estanque que todos los días amanecía a rebosar porque el abuelo lo llenaba en las madrugadas para que nadie descubriera su secreto.
Nadie debía enterarse nunca del sitio donde brota el agua. 

Y era muy necesaria el agua, como lo es hoy en día, para hace la chicha, para lavar las hojas de plátano, para preparar la comida, para lavarse...
  

Uno de los hermanos estaba cansado de cargar agua todos los días. Y empezó a pensar como podría saber el sitio de donde sacaba agua el abuelo. Después de pensarlo un largo rato, el muchacho se convirtió en pájaro picaflor para seguir al abuelo y no ser descubierto.

Cuando el abuelo salió en la noche, el pájaro picaflor lo siguió. Luego de caminar por varias horas, llegaron hasta un gigantesco árbol del cual brotaba un inmenso chorro de agua. Y al descubrir el sitio fue a contarle a su hermano, y ambos decidieron que debían hacer algo para que todos tuvieran agua. Entonces le pidieron a los conejos, a las ardillas, a los ratones , a los tucanes y a los pájaros carpinteros que los ayudaran a cortar el árbol. Y para que su abuelo no los descubriera trabajarían en la noche. 


Los animales trabajaron toda la noche pero el árbol era tan grande que no consiguieron terminar. Decidieron seguir la noche siguiente porque estaban realmente cansados de tanto morder y picotear.
 

Pero algo extraño pasaba. Los huecos hechos por los animales en la noche aparecían sanos a la noche siguiente. Habían mordido toda la noche anterior y ahora no tenía un solo rasguño. A la noche siguiente sucedió exactamente lo mismo y todos se preguntaban qué pasaba.  Entonces los hermanos volvieron a seguir al abuelo y se dieron cuenta que él era quien curaba el árbol en las madrugadas.

Para evitar que el abuelo pudiera llegar al árbol nuevamente el segundo hermano se convirtió en alacrán y cuando el abuelo se dirigía en secreto a curar el árbol... ¡Ay! ...  Lo picó en el dedo gordo del pie derecho.  El abuelo enfermó y no pudo volver a curar el árbol. 


Así los animales después de un gran esfuerzo, por fin lograron tumbar el gran árbol que contenía el agua. El tronco del árbol se convirtió en el río Amazonas, el más largo y caudaloso del mundo. Sus ramas se convirtieron en sus caudales, las hojas y las espinas en los peces.  Los gusanos de colores que corrían en su corteza cayeron al suelo y se transformaron en la gente negra, blanca y mestiza.

Ése fue el origen también de todas las razas que continúan habitando la mágica selva del amazonas.


BIBLIOGRAFÍA: Adaptación del mito Nacimiento del gran Río Amazonas, tomado del libro Cuentos para antes de dormir. Editorial Everest, 2008.  

lunes, 16 de abril de 2012

En este siglo XXI el mundo libre se construye con TIC Libres. TLIC

No, no es una errata, está bien escrito, quisimos decir TLIC. Suena extraño porque estamos acostumbrados a leer TIC.

A las Tecnologías de la Información y la Comunicación o TIC, también se las conoce como nuevas tecnologías, aunque ya no son tan nuevas.

Por TIC no entendemos sólo Internet y todos los servicios que llegan por esta red, como los blogs, la Web y el correo electrónico, los chat y foros, las redes sociales… También se incluyen las telecomunicaciones móviles y satelitales, el software y los medios de comunicación que usan Internet como plataforma para llegar a sus lectores, radioescuchas o televidentes.

Estos grandes medios (radio, televisión, prensa) tuvieron por mucho tiempo la palabra acaparada. Se la apropiaron y sólo ellos tenían la posibilidad de opinar. Estos medios actuaron como filtros que entregaban sólo “la información que usted necesita saber”, como dice una famosa cadena mundial de noticias televisivas.

Se convirtieron en reproductores de sus “verdades” que, por su alcance masivo, impusieron como “la verdad”. Estos medios quisieron hacernos creer que nuestra libertad de expresión se limitaba a cambiar de emisora o a comprar uno u otro periódico.

Pero las TIC vinieron a cuestionar este modelo comunicacional y cultural. Se abrieron posibilidades para beber de nuevas fuentes, mayores en número y diversidad. Y por si esto fuera poco, la misma ciudadanía las podía producir.

El esquema tradicional de un emisor que generaba un mensaje y un receptor que lo consumía se hizo añicos. Los consumidores tienen ahora herramientas en sus manos que les permiten producir información y opinión. La barrera entre productores y consumidores ya no existe.

Pero, ¿qué tan libres somos de publicar lo que queremos y como queremos cuando estas herramientas pertenecen a unos pocos?

Prácticamente, todas las tecnologías que usamos a diario son privativas. Y privativa no significa que tengamos que pagar por ellas, sino que no sabemos cómo funciona el software que instalamos en nuestra computadora o qué hacen los dueños de una Red Social con los datos que compartimos en ella.

Al trabajar con un Software que no es “abierto” desconocemos el funcionamiento interno de ese programa. Nadie puede mejorarlo ni adaptarlo a sus necesidades. Cuando publicamos fotografías en Redes Sociales que no son libres estamos entregando, por un acuerdo previo que firmamos al abrir la cuenta, todas nuestras imágenes y datos para que otros los usen a su antojo.

Radios comunitarias, ONGs y movimientos sociales se levantan cada día con la firme convicción de querer cambiar el mundo. Luchan contra los imperios de la megaminería, de las semillas transgénicas o del cuidado de las fuentes de agua. Para estas luchas usan tecnología, pero no se dan cuenta que su uso contribuye también a los intereses de los imperios contra los que pelean.

Hay que dar también la lucha por la Cultura Libre y para eso sólo se necesita convicción y la decisión política de hacerlo.

Debemos apostar a las TLIC o Tecnologías Libres de Información y Comunicación. Usar Software Libre es un primer paso. Pero también ir pensando en alternativas de comunicación a través de otras redes sociales y plataformas libres.

Y por último, que todo lo que produzcamos con herramientas libres sea también difundido de forma libre y abierta. Hay que terminar con el Copyright y distribuir nuestras publicaciones con Derechos Compartidos o Copyleft.

En este siglo XXI el mundo libre se construye con TIC Libres... ¡con TLIC!  



Página Radialistas

viernes, 13 de abril de 2012

FUTURO SEDIENTO


22 DE MARZO: DIA MUNDIAL DEL AGUA
Las dos terceras partes de nuestro planeta están cubiertas por agua. Pero apenas un 3 por ciento es agua dulce. Y de esa pequeña porción, la mayor parte está congelada en los polos, en los glaciares y en las montañas nevadas.  La cantidad de agua disponible en el mundo es la misma que existía hace 2 mil años, en tiempos de Jesús.

Pero la población se ha multiplicado por 30. Hay muy poca agua disponible para los 7 mil millones de seres humanos que actualmente vivimos en la Tierra. Y la poca que hay, se reduce, día a día, por la contaminación y las sustancias químicas arrojadas a ríos y lagos.

Vea estos datos, fíjese. Actualmente, 500 millones de personas de 31 países están sufriendo escasez de agua. No es por alarmar, pero en un par de generaciones, digamos en el año 2050, la mitad de la población del mundo no tendrá agua suficiente para beber, asearse o cocinar sus alimentos. Un futuro seco nos espera. Un futuro sediento. El agua será el bien más preciado a lo largo de este siglo 21.

Las guerras no se declararán por el gas o el petróleo, sino por el control de las reservas de agua.
50 litros es la cuota mínima que necesita todo ser humano para poder vivir dignamente.
50 litros de agua cada día para cada persona.
Pero mientras en África el consumo de agua está muy por debajo de esos 50 litros necesarios, en Estados Unidos se derrochan 500 litros por persona diariamente.

¿Por qué no cierras la ducha mientras te enjabonas?
¿Por qué no cierras el grifo mientras te lavas los dientes?
¿Por qué no ahorras agua al fregar los platos, al lavar la ropa, al regar el jardín?... ¿Qué te cuesta?

No hemos heredado la tierra de los antepasados. La tenemos en préstamo de nuestros hijos e hijas.

BIBLIOGRAFÍA: Fondo de Población de las Naciones Unidas, FNUAP, El Estado de la Población Mundial 2001.

jueves, 12 de abril de 2012

Apostamos por una cultura libre, universal y sin restricciones.

Cuando hemos hablado de cultura libre y derechos compartidos (lo contrario al “copyright”), nunca falta quienes se rasgan las vestiduras y nos acusan de fomentar la piratería y atentar contra la sagrada propiedad intelectual.  En ésas estábamos y llegaron a nuestras manos unas coplas del gran Manuel Machado, hermano de Antonio. Y después encontramos a otro grande, Atahualpa Yupanqui, que habla sobre la importancia de no ser importante y canta las coplas mencionadas:

Hasta que el pueblo las canta,
las coplas, coplas no son,
y cuando las canta el pueblo,
ya nadie sabe el autor.

Tal es la gloria, Guillén,

de los que escriben cantares:
oír decir a la gente
que no los ha escrito nadie.

Procura tú que tus coplas

vayan al pueblo a parar,
aunque dejen de ser tuyas
para ser de los demás.

Que, al fundir el corazón

en el alma popular,
lo que se pierde de nombre
se gana de eternidad.


Manuel Machado

Ya es más común escuchar que muchos piensan que el generoso pensamiento de este poeta vale para las coplas, para las canciones, para las películas, para las novelas, los libros, los programas de radio y televisión... para todas las expresiones culturales. Porque la cultura siempre es un fruto colectivo. Y a la colectividad debe ser devuelta.

Apostamos por una cultura libre, universal y sin restricciones.

miércoles, 11 de abril de 2012

LA CONTRADICCIÓN DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO


Crece más y más la convicción, incluso entre los economistas sea del establishment sea de la línea neokeynesiana, de que nos acercamos peligrosamente a los límites físicos de la Tierra. Aun utilizando nuevas tecnologías, difícilmente podremos llevar adelante el proyecto del crecimiento sin límites. La Tierra no aguanta más y nos vemos forzados a cambiar de rumbo.
            Economistas como Ladislao Dowbor entre nosotros, Ignace Sachs, Joan Alier, Herman Daly, Tim Jack y Peter Victor y mucho antes Georgescu-Roegen, incorporan orgánicamente el momento ecológico en el proceso productivo. Especialmente el inglés T. Jack se ha dado a conocer por el libro Prosperidad sin crecimiento (2009) y el canadiense P. Victor por Managing sin crecimiento (2008). Ambos mostraron que el aumento de la deuda para financiar el consumo privado y público (es el caso actual en los países ricos), exigiendo más energía y un mayor uso de bienes y servicios naturales, no es en modo alguno sostenible. 


            Los premios Nobel P. Krugman y J. Stiglitz, por no incluir el explícitamente en sus análisis los límites de la Tierra,

martes, 10 de abril de 2012

TACONES ALTOS, UNA BELLEZA PELIGROSA

¿Sabe usted de donde vienen los tacones? 

Le contaré una historia que dice mucho de lo vanal de las modas. En el siglo XVII había en Francia un rey muy bajito. 

Ser bajo de estatura no es problema pero para un rey cuya presencia es lo más importante le traía muchos dolores de cabeza. No podía pasar frente a un espejo sin acicalarse y empinarse un poco para sentirse más alto. Él era el Rey, el monarca absoluto. Había hecho de Francia la primera potencia militar y cultural de Europa. Todos le obedecían a él y él no obedecía a nadie.

Luis XIV, el Rey Sol, mirado y admirado por todos. Damas y nobles hacían una obligada reverencia a su paso. Tal vez era el único momento en que el Rey aliviaba su complejo de baja estatura.

Su largo reinado de 72 años le dio tiempo para las mayores extravagancias. Y casi todas iban destinadas a mejorar su insignificante imagen física.

Enormes pelucas, vestidos con encajes venecianos, maquillajes, baños en perfume... hasta que al Rey se le ocurrieron... los zapatos. Llamó de urgencia a su zapatero personal, y le pidió añadir varios centímetros a los tacones.

 
Nobles y damas se entusiasmaron al ver el nuevo porte del Rey. Y se apresuraron a aumentar la altura de sus zapatos para seguir la nueva moda. El palacio de Versalles se llenó de tacones altos.

El rey exigió más centímetros en sus tacones. Y también comenzó a adornar su calzado con vistosos lazos, piedras preciosas, suelas de color rojo...
Hasta tal punto Luis XIV reclamaba la exclusividad de sus zapatos, que ordenó pena de muerte para quien se atreviera a usar modelos similares.

En 1715, el vanidoso Rey Sol llegó a su ocaso. Murió. Entonces, los nobles descendieron a su estatura normal. Pero las damas continuaron su carrera hacia arriba.

Tacones de 15 centímetros, de 17, de 19, de 21... En los palacios, algunas tenían que ayudarse de bastones para mantener el equilibrio y no caer de narices.  Con el fin de la monarquía francesa, terminaron los zapatos como signo de privilegio. A partir de entonces, los tacones femeninos subían o bajaban según los caprichos de la moda.
 

Bajo el influjo del mercantilismo las fábricas de zapatos comenzarón a anejar la moda: "Más que de privilegio, los tacones son signo de sensualidad. Una mujer con zapatos altos camina erguida, el pecho se proyecta, las piernas se alargan, los tobillos se realzan... es como si fuera a echarse a volar en cualquier momento... ¡Una belleza!"

Por el contrario los médicos siempre dijeron lo contrario: "Muy bonitos, sí, pero... ¿y después? Con esos tacones de aguja la mujer fuerza todo el cuerpo. No camina bien, porque no se apoya en el talón. Artritis en las rodillas, juanetes, desviaciones de la columna, inflamación de los tobillos... ¡Un peligro!"

¡Ah! Pero que importa lo que piensen los médicos, al fin y al cabo ellos no pagan la publicidad. Tacones altos: una belleza peligrosa.

lunes, 9 de abril de 2012

CONSIDERANDO SER AMABLES

¿Por qué los humanos dejamos la amabilidad y la cortesía para el último momento?
Tenía Víctor Hugo, el gran escritor francés, veintisiete años de edad cuando publicó, en 1829, El último día de un condenado, novela o largo relato en el que se pone a describir los pensamientos íntimos, las agitaciones interiores y los estados de ánimo que se apoderan de un hombre que pronto -muy pronto- va a tener que morir. La justicia ha señalado ya el día y la hora en que deberá tener lugar la ejecución; todo, pues, está listo…

Pero, no: ¡no todo está listo! Puede que lo esté el cadalso, puede que lo esté el verdugo, pero este hombre todavía no está listo. ¡Aún no sabe por qué debe morir! «Soy joven, estoy sano y fuerte –gime en el calabozo-. La sangre circula libremente por mis venas; todos mis miembros obedecen a todos mis caprichos; estoy robusto de cuerpo y de mente, preparado para una larga vida. Sí, todo esto es verdad; y, sin embargo, padezco una enfermedad, una enfermedad mortal, provocada por la mano del hombre».

Afuera, en la calle, todos ríen y se gozan: el calor del sol es bueno, la vida es bella. ¡Ah, tienen razón al mostrarse tan alegres! Para ellos hay futuro. ¿Cómo no sonreír cuando a la noche sigue el día, cuando se espera vivir muchas noches y muchos días? En cambio él… ¡Quizá no haya para él ni otra noche ni otro día!

Llama la atención, sin embargo, cómo es que este hombre se da cuenta de que no le queda mucho tiempo: ¡por la amabilidad del personal penitenciario! ¿De cuándo acá se mostraban tan amables estos monstruos de indiferencia? ¿De cuando acá? «El camarero de guardia acaba de entrar en mi calabozo, se quita el gorro, me saluda, pide perdón por molestarme y me pregunta, suavizando en lo posible su voz ruda, lo que deseo para el desayuno. Me entran escalofríos. ¿Será hoy?». Es decir, ¿será hoy cuando tenga que ser ejecutado? Tanto refinamiento, tanta delicadeza le parecen francamente sospechosos. Hasta hace poco todos le hablaban a gritos, brutalmente, pero hoy se descubren la cabeza para saludarlo y hasta ejecutan ante él reverencias. Sí, es posible que sea hoy. El condenado, entonces, se pone a temblar. Es que no era normal, no era normal en absoluto que…

Pero las cosas se complican todavía más cuando, de pronto, la reja del calabozo se abre y aparece en el marco de la puerta una figura pequeña, de largos bigotes negros, y amable hasta la falsedad. «Sí, es hoy –piensa el condenado al ver a este individuo ejecutando todas las ceremonias de la cortesía-. El mismo director de la prisión ha venido a visitarme. Me pregunta lo que me gustaría o podría serme de utilidad; incluso hasta expresó el deseo de que no tuviera quejas de él o de sus subordinados; se interesó por mi salud y por cómo había pasado la noche. ¡Al salir me llamó señor! ¡Sí, es hoy!».

Y admírese usted: los pensamientos del condenado resultaron ser ciertos; su intuición no lo engañó. Era hoy, precisamente, cuando debía morir. No se equivocaba.

¿Por qué los humanos dejamos la amabilidad y la cortesía para el último momento? Al parecer, sólo los muertos –o los que están a punto de serlo- logran conmovernos. «¡Cómo admiramos a los maestros que ya no hablan y que tienen la boca llena de tierra! –exclama el personaje único de La caída, el famoso monólogo de Albert Camus (1913-1960)-. El homenaje se les ofrece entonces con toda naturalidad, ese homenaje que, tal vez, ellos habían estado esperando que les rindiésemos durante toda su vida… Observe usted a mis vecinos, si por casualidad sobreviene un deceso en el edificio en el que usted vive. Los inquilinos dormían su vida insignificante y, de pronto, por ejemplo, muere el portero. Inmediatamente se despiertan, se agitan, se informan, se apiadan».

¡Los hombres sólo somos corteses con los muertos! He aquí lo que el Nobel francés quiso decir. Pero no sólo lo dice él. He aquí, por ejemplo, lo que Máximo Gorki (1868-1936), el escritor ruso, escribió: «¡Las misas de difuntos son las más bellas de toda la liturgia! ¡Hay en ellas ternura y piedad para los hombres! ¡Nuestros semejantes no compadecen sino a los muertos!».

Está bien, está bien, así es. Y, sin embargo –me digo-, he aquí un método para cultivar la cortesía: ver en el que ahora está junto a mí, un condenado a muerte -¡que lo es, sólo que él no lo sabe, o no quiere pensar en ello!- y tratarlo como si mañana ya no fuera a estar aquí; tratarlo, con las mismas atenciones que el carcelero dispensó al condenado a muerte en el relato de Víctor Hugo. ¡Ah, si nos viéramos como somos, es decir, como mortales, qué dulces seríamos en nuestras relaciones, y qué corteses!

Dice Aliosha a Lisa en Los hermanos Karamazov, la novela de Fiodor Dostoyevski (1821-1881): «Hay que tratar muy a menudo a las personas como si fueran niños, y a veces como si fueran enfermos». No está del todo mal. ¿Con qué delicadeza no trataríamos a una persona si supiéramos que quizá hoy mismo va a morirse? ¿Y cómo estar seguros que no será hoy el día en que morirá? Por eso, más vale ser amables con él.

Otra cita más; ahora la he tomado de Sobre héroes y tumbas, la novela de Ernesto Sábato (1911-2011), el escritor argentino: «¿Sería uno tan duro con los seres humanos si se supiese la verdad que algún día se han de morir y que nada de lo que se les dijo se podrá ya rectificar?».

Todos los hombres son mortales, Juan es hombre, luego Juan es mortal. El silogismo nos sale bien; en el fondo, los hombres no somos tan ilógicos como parecemos a primera vista. Sólo que, por desgracia, no siempre sacamos de nuestros razonamientos todas las consecuencias pertinentes al caso.

viernes, 6 de abril de 2012

MAXIMIZAR VS OPTIMIZAR


Hay una ética subyacente tras la cultura productivista y consumista, hoy ampliamente en crisis por causa de la huella ecológica del planeta Tierra, cuyos límites hemos sobrepasado en un 30%. La superabundancia de bienes y servicios como hasta hace poco tenía la Tierra necesita de un año y medio para reponer lo que le extraemos durante un año. Y no parece que la furia consumista esté disminuyendo. Al contrario, el sistema vigente, para salvarse, incentiva más y más el consumo que, a su vez, requiere más y más producción que acaba estresando todavía más todos los ecosistemas y al planeta como un todo.
            La ética que preside este modo de vivir es la de la maximización de todo  lo que hacemos: maximizar la construcción de fábricas, de carreteras, de coches, de combustibles, de ordenadores, de teléfonos móviles; maximizar programas de entretenimiento, novelas, cursos, reciclajes, producción intelectual y científica. La producción no puede parar, de lo contrario ocurriría un colapso en el consumo y en el empleo. En el fondo es siempre más de lo mismo y sin el sentido de los límites soportables por la naturaleza.
            Imitando a Nietzsche preguntamos: ¿cuánta maximización aguanta el estómago físico y espiritual humano? Se llega a un punto de saturación cuyo efecto directo es el vacío existencial. Se descubre que la felicidad humana no está en maximizar, ni en engordar la cuenta bancaria, ni en el número de bienes en la cesta de los productos consumibles.

miércoles, 4 de abril de 2012

EN EL AÑO 2070…

La siguiente es una carta escrita en el año 2070. Una carta futurista. Cuando tus hijos y tus hijas la lean, cuando tus nietos la reciban… ya será demasiado tarde.

Yo nací en el 2020 y acabo de cumplir 50 años. Pero mi apariencia es de… de 85. Tengo serios problemas en los riñones porque bebo muy poca agua.
Recuerdo cuando era niño… h
abía árboles en los parques, las casas estaban rodeadas de jardines y yo podía disfrutar de un baño quedándome una hora bajo la ducha.
Ahora, usamos toallas humedecidas en aceite mineral para limpiar la piel.
Antes, las mujeres mostraban sus lindas cabelleras. Ahora, debemos raparnos la cabeza para mantenerla limpia sin gastar agua.

Cuida el agua. Cuidemos el agua. El agua es vida, cuídala.

Recuerdo que había muchos anuncios así, pero nadie les hacía caso. Pensaban que el agua jamás se podía terminar. Ahora, los ríos, los lagos están contaminados, agotados. Las infecciones del estómago, de las vías urinarias, las enfermedades de la piel… son las principales causas de muerte. La edad media de la población es de 35 años. Las fábricas desanilizadoras son la principal fuente de trabajo y pagan con agua potable en lugar de salario. Los asaltos por un bidón de agua son comunes. Casi todos los alimentos son sintéticos.

Antes, la cantidad de agua indicada para un adulto eran ocho vasos por día. Hoy, sólo puedo beber medio vaso. Cuerpos desfallecidos, arrugados por la deshidratación, con llagas en la piel por los rayos ultravioleta. La capa de ozono no alcanza a filtrarlos. Lo siento. No se puede fabricar agua.

Los científicos investigan sin encontrar solución. El oxígeno es escaso por falta de árboles. El gobierno cobra el aire que respiramos, 137 metros cúbicos diarios por habitante.  Quienes no pueden pagar son retirados de las “zonas ventiladas”, dotadas de pulmones mecánicos que funcionan con energía solar.

En algunos países quedaron riachuelos y son fuertemente vigilados por el ejército. El agua se ha vuelto un tesoro muy codiciado, más que el oro o los diamantes. Aquí, en cambio, no hay árboles porque casi nunca llueve, y cuando el suelo se humedece es por la lluvia ácida.

Mi hija me pregunta cómo era cuando mis papás eran niños. Le describo lo bonito que eran los bosques, las flores, pescar en los ríos, beber agua fresca... Entonces, mi hija siempre me pregunta: Papá… ¿y por qué se acabó el agua?

Siento un nudo en la garganta. Me siento culpable. Pertenezco a la generación que provocó el desastre. Ahora, nuestros hijos, nuestras hijas, pagan un precio demasiado alto. Cómo me gustaría volver atrás… ¡cuando todavía podíamos hacer algo para salvar la Tierra!


Esta carta fue publicada en la revista “Crónica de los Tiempos”, en abril del 2002. Ya perdimos 10 años.

BIBLIOGRAFÍA: http://ar.geocities.com/manune2003/Historias/Agua/agua.html

martes, 3 de abril de 2012

UNA PIZZA EN USA

Un diálogo imaginario que pronto se volverá absolutamente real. 


OPERADOR Gracias por llamar a New Pizza. ¿Puedo tener su Número de Cédula?
CLIENTE Este... es que yo sólo quiero encargar una pizza.

OPERADOR Pero para eso yo debo tener su Número de Cédula.
CLIENTE Bueno... mi número es... espere... 610 2049998-45-54610.

OPERADOR Gracias, señor Pepe Martínez. Veo que usted vive en el número 1742 de la Avenida de los Flores. Su teléfono particular es el 494 2366 y su celular es el 266 2566. Y usted está llamando, veo, desde su casa.
CLIENTE Eso es cierto... pero ¿cómo usted sabe todo eso?

OPERADOR Es que estamos conectados a la instant.USA.infonet
CLIENTE ¿Y eso qué es?

OPERADOR El Sistema Nacional de Seguridad. Bueno, ¿que pizza quiere?
CLIENTE Quisiera dos de sus pizzas especiales de carne.

OPERADOR No creo que sea una buena idea, señor...
CLIENTE ¿Cómo dice?

OPERADOR Señor, sus informes médicos y otros sensores nos indican que usted es hipertenso, y lo que es más, su colesterol y triglicéridos ya duplican los valores aceptables. El Seguro Nacional de Salud no nos autoriza a venderle algo que constituye para usted una elección muy peligrosa.
CLIENTE Pero... ¿y qué me recomienda?

OPERADOR Lo ideal para usted sería nuestra pizza de soya. Le aseguro que le encantará.
CLIENTE ¿Y por qué se imagina que eso puede llegar a gustarme?

OPERADOR Es que vemos en pantalla que la semana pasada usted consultó en una biblioteca pública el libro “Porotos de soya para el gourmet”. Por eso le sugerí la pizza de soya.
CLIENTE Bueno, en fin... Mándeme dos, de tamaño familiar.

OPERADOR Perfecto. Eso será suficiente para usted, su esposa y sus dos hijos. Y las sobras servirán para alimentar a sus dos perros. El total es 49 dólares con 99 centavos.
CLIENTE Bien, tome el número de mi tarjeta de crédito...

OPERADOR Lo siento, señor. Deberá pagar en efectivo. Vemos que su crédito en la tarjeta está totalmente excedido.
CLIENTE Venga igual. Mi esposa me confirma que tiene el efectivo necesario en casa. Y tenemos hambre, ¿cuanto demorarán?

OPERADOR Estamos un tanto demorados, unos 55 minutos aproximadamente. Veo que está cerca, si usted quiere puede retirarlas personalmente, aunque ignoro si tiene ganas de cargar pizzas en una moto.
CLIENTE ¿Y cómo sabe que no iré en auto?

OPERADOR Me aparece que, dado que usted se demoró en el pago de las cuotas, su automóvil fue incautado por el vendedor hace dos meses. En cambio su moto ya está pagada y usted llenó el tanque ayer por la tarde.
CLIENTE Pero, ¿por qué no se van al mismísimo infierno, acaban de calentar allí las pizzas y de paso me saludan al diablo?

OPERADOR Yo le aconsejo, señor, que modere su lenguaje. Veo que fue denunciado por un policía de tránsito hace 14 meses por insultarlo... ¿Algo más, señor?
CLIENTE Sí. Tengo un cupón de una oferta que dan ustedes de una gaseosa de dos litros con cualquier orden.

OPERADOR Lo siento, pero nuestro aviso, al final, en letra pequeña, incluía una cláusula que indicaba que estamos inhibidos de ofrecerle gaseosas a diabéticos. Y usted aparece en un reciente chequeo con un principio de diabetes.
CLIENTE ¡Pues mire, cancele mi orden y usted de paso, métase las dos pizzas por el culo! (PITIDO)

OPERADOR Qué pena no poder complacerle, pero yo soy un robot-ordenador y carezco de ese orificio. Tenga un buen día y gracias por llamar a New Pizza. 

BIBLIOGRAFÍA: http://www.taringa.net/posts/humor/9317246/New-Pizza-Hut-_En-un-Futuro-Cercano_.html

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