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lunes, 21 de febrero de 2011

LIBIA SIN GADAFFI

Muchos me lo han preguntado. Cuál es el problema de está ocurriendo en Libia?  Vamos a hablar un poco de esto.

Espérate, antes de hablar de Gaddafi, veamos... ¿Alguien sabe algo de Libia?   En el norte de África, junto a Egipto. Junto a Egipto, sí señor, a orillas del Mediterráneo. Libia es un país grandísimo, como tres veces España. Pero con muy poca población, no llegan a 7 millones de habitantes.

¿Y por qué vive tan poca gente ahí?  Lo que pasa es que la mayor parte de Libia es desierto, el gran desierto del Sahara.

Vamos a repasar la historia. Las tierras de Libia fueron invadidas no sé cuántas veces. Primero, los egipcios, luego los fenicios, los griegos, los romanos... En el siglo 7, entraron los árabes musulmanes... Pasaron guerras, pasaron imperios... Cuando las potencias europeas se repartieron África como un pastel, Italia se quedó con Libia. Después de la Segunda Guerra, como Italia había sido derrotada, nadie sabía qué hacer con Libia. Entonces, las Naciones Unidas la declararon país independiente. Pusieron a un rey a gobernar y listo.

Pues resulta que en los años 60 aparece petróleo en Libia.... ¡Jajay! Todas las multinacionales queriendo meterse en Libia. Un país que era de campesinos pobres, de pastores, pasó a ser millonario de petróleo. ¡Y entonces...!   Entonces, llegó Gaddafi. El coronel Muammar al-Gaddafi.

Gaddafi era un beduino, un militar poco conocido. En el 69 dio un golpe de estado, echó abajo al rey, instaló un Consejo Militar Revolucionario. ¿Saben qué hizo? Nacionalizó la banca, botó las bases militares inglesas y gringas...   
Gaddafi al principio fue un héroe nacionalista. Su ideal era recuperar las riquezas de Libia para Libia, y construir con los demás países árabes una gran nación libre del imperialismo gringo y del europeo. El tipo se plantó firme y dijo que no era la Texaco, ni la Shell, ni las multinacionales, las que iban a fijar los precios del petróleo, sino ellos, los países árabes.  Y con esa consigna se creó la OPEP, la organización de países exportadores de petróleo. El mundo árabe le debe mucho a Gaddafi.

Hasta ahí las cosas iban bien con el Gaddafi.  Con Gaddafi sí, pero con las petroleras no. Se les escapaba el negocio más grande, el del petróleo. Acusaron a Gaddafi de terrorista y la verdad es que Gaddafi se puso a apoyar a grupos terroristas que se bajaron dos aviones con un montón de muertos en el 88. 

El caso es que Estados Unidos cortó relaciones con Libia. Luego, ese presidente norteamericano criminal llamado Ronald Reagan bombardeó Libia. Europa y los gringos aislaron totalmente a Libia y presionaron a Gaddafi.  ¿Y él se dejó presionar?  Pues sí. Ahí por los años 90 Gaddafi comenzó a dar un giro de 180 grados. Dijo que ya se iba a portar como un chico bueno. Traicionó la lucha de los pueblos árabes. Hizo las paces con Estados Unidos, hasta negoció con Israel y abandonó a los palestinos.

¿Y Europa y Estados Unidos cómo reaccionaron?  Felices de la vida. Por el interés de venderle armas a Libia y de sacarle petróleo, los países de Europa y Estados Unidos reanudaron las relaciones con Libia... Le quitaron las sanciones... lo fueron a visitar... se volvieron íntimos amigos.

Y dicen que el tipo ha robado mucho también... Demasiado. Gaddafi pasó de ser revolucionario a robolucionario... Él y su familia se han enriquecido con miles de millones, nadie sabe cuántos... ¿Ustedes no han oído que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente? Pues eso le pasó a Gaddafi. Imagínense, 42 años gobernando seguido. Se le tenía que subir la leche de camella a la cabeza.

Libia, un país millonario de petróleo, sigue importando el 75 por ciento de los alimentos que consume. El desempleo es del 30 por ciento y el analfabetismo creció hasta el 20 por ciento. Uno de cada tres habitantes libios sobrevive en pobreza extrema.  Y pasó lo que tenía que pasar, que el pueblo se cansó, especialmente los jóvenes. Vieron el ejemplo de Túnez y de Egipto y se levantaron. ¿Y qué hizo Gaddafi? Ametralló a la gente, dio orden de matar, una masacre.  Y por eso todos quieren que se caiga su gobierno.  Claro que sí, y cuanto antes. Porque quien dispara contra su propio pueblo no merece gobernar. Que se vaya.

Pero... ¿y qué pasa si se larga Gaddafi y se meten los gringos?  Sería peor el remedio que la enfermedad. Los gringos, como siempre, quieren pescar en río revuelto. Pescar petróleo, eso es lo que les interesa. Pero el pueblo de Libia no lo va a permitir. Esta es una insurrección

martes, 1 de febrero de 2011

SIEMPRE Y NUNCA CONTRA A VECES


Había una vez dos veces. Una se llamaba Una vez.  Y la otra se llamaba Otra vez.

 Una y otra vez formaban la familia A veces. que vivía y comía de vez en vez.

Los grandes imperios dominantes eran Siempre y Nunca... que, como es evidente, odiaban a muerte a la familia A veces. Ni Siempre ni Nunca toleraban que las A veces existieran. Siempre no podía permitir que Una vez viviera en su reino porque entonces Siempre dejaba de serlo... porque si ya hay una vez entonces ya no hay siempre.

Nunca tampoco podía permitir que Otra vez apareciera otra vez en su reino porque Nunca no puede vivir con Una vez... ni menos si esa vez es Otra vez.

 Pero Una vez y Otra vez se la pasaban molestando una y otra vez a Siempre y a Nunca. Y así fue hasta que Siempre las dejó en paz para siempre y Nunca nunca las volvió a molestar. Y Una vez y Otra vez se la pasaron jugando una y otra vez.
-          ¿Qué me ves?
preguntaba Una vez, y Otra vez contestaba:
-          ¿Pues qué no ves?
-           
Y así se la pasan felices de vez en vez, ya ves. Y siempre fueron Una y Otra vez y nunca dejaron de ser A veces. Tan, tan.

Moralejas
  1. A veces es muy difícil distinguir entre una vez y otra vez.
  2. Nunca hay que decir siempre (bueno, a veces sí).
  3. Los “siempres” y los “nuncas” los imponen los de arriba, pero abajo aparecen “los molestos” una y otra vez que, a veces, es otra forma de decir “los diferentes” o de vez en vez, “los rebeldes”.
  4. Nunca vuelvo a escribir un cuento como éste, y yo siempre cumplo lo que digo (bueno, a veces no).

BIBLIOGRAFÍA
Relatos del Subcomandante Marcos, Los otros cuentos, 2008. http://www.losotroscuentos.org/doku.php?id=indice

NOTA
Este cuento es una adaptación del libro “Los Otros Cuentos” , recopilación de doce relatos revolucionarios escritos por el Subcomandante Marcos y narrados por distintos personajes de América Latina como Eduardo Galeano, Nora Cortiñas, León Gieco, Julieta Díaz, Daniel Viglietti, entre otros. Anímate y lee los once cuentos restantes. De seguro te encantarán.