LO PRINCIPAL

lunes, 7 de marzo de 2011

EL ORIGEN DEL ARADO - EN CLAVE DE GÉNERO


En aquel tiempo, las mujeres y los hombres se respetaban.  Los varones salían a cazar animales.  Las mujeres recolectaban frutas y vegetales.  No habían matriarcados ni patriarcados porque cada quien tenía su lugar en el grupo. Así vivieron hombres y mujeres durante siglos, durante milenios. Así migraron por todas las tierras y poblaron los continentes. Con el aumento de la población, se necesitaron más alimentos. Mientras los hombres se dedicaban a cazar más presas, las mujeres inventaron la agricultura.

¡Miren!... Han germinado las semillas... La tierra es una madre que nos alimenta cuando sabemos tratarla.

El descubrimiento ocurrió hace unos 9 mil años. En el Medio Oriente, nuestros antepasados empezaron a cultivar los valles y las laderas de los ríos. Sembraron trigo y cebada y garbanzos. Plantaron viñedos y olivares. También aprendieron a domesticar ovejas y vacas. Con la naciente agricultura y la ganadería, se inventó... el arado.

El arado fue tan decisivo como el descubrimiento del fuego o de la rueda. Esta herramienta cambió el curso de la civilización. Y echó abajo el equilibrio de poder entre hombres y mujeres. Las mujeres eran tan diestras como los hombres sembrando con azadas y palos. Pero los arados, tirados por bueyes, resultaban muy pesados.
Déjame eso a mí, mujer. ¿No ves que los surcos te están saliendo torcidos?

La mayor fuerza física de los varones hizo que éstos monopolizaran el manejo de los arados para roturar los suelos duros. El dominio del arado permitió otros dominios. En carretas de bueyes, los varones transportaban el excedente de las cosechas hacia los mercados. Con el comercio, los varones dominaron también los primeros números para registrar compras y ventas. El poder económico estaba en sus manos.

¡Y el poder militar también! ¡Necesitamos un ejército para defender nuestros campos cultivados!

Los varones se hicieron guerreros y formaron ejércitos. El dominio económico y militar de los varones... se tradujo en dominio sobre las mujeres. Dueños de las armas, de las cosechas y las letras, los hombres necesitaban una religión para bendecir la desigualdad entre los sexos. Los sacerdotes cambiaron las diosas madres por divinidades masculinas. 

·         ¡A partir de ahora, todos los hombres del reino de Babilonia deberán servir al gran dios Marduk!
·         ¿Y las mujeres, gran señor?
·         Servirnos a nosotros, naturalmente.
Lo público y lo privado quedaron bien establecidos. Los hombres eran los productores.  Las mujeres, las reproductoras. Los unos, dueños de las tierras. Las otras, relegadas a las tareas domésticas.

Fue el arado, la maldición del arado, uno de los principales desencadenantes de la dominación de los hombres sobre sus compañeras. ¿Ah, sí, verdad? Pues habrá que inventar otra herramienta, un arado de ideas, y roturar otro campo. ¿Saben cuál? El cerebro de los varones, para que entiendan que el yugo es para los bueyes, no para las mujeres.

BIBLIOGRAFÍA  Helen Fisher, El primer sexo, Taurus, Madrid 2000.

jueves, 3 de marzo de 2011

Egipcias Revolucionarias.

Algo importante para la reivindicación y conmemoración del 8 de marzo ha ocurrido en Egipto.  Por primera vez, nos sentimos libres. Cada vez que un hombre tocaba involuntariamente a una mujer, le pedía disculpas. Eso no se había visto nunca en Egipto. ¡Los hombres respetando a las mujeres!... En los 18 días de movilizaciones no hubo abusos contra nosotras... ¡Increíble!”   Así se expresaba Azza Kamel, una mujer egipcia, militante feminista, que participó activamente en la rebelión popular contra el faraón Hosni Mubarak, un faraón convertido ahora en momia por la fuerza de los jóvenes, de los hombres y también de las mujeres egipcias.

La revolución se hizo en la plaza Tahrir, pero también en la mente de los egipcios. “En la plaza éramos muchas, muchísimas, un río de mujeres, a la par que los hombres. Comíamos juntos, girtábamos juntos, rezábamos juntos, sin que nosotras tuviéramos que ponernos atrás de ellos. Hasta nos quedamos a acampar juntos en la plaza, durmiendo bajo la misma tienda sin conocernos. Y los hombres respetaban.”   En un estudio del año 2008 realizado por el Centro Egipcio para los Derechos de las Mujeres, cuatro de cada cinco mujeres egipcias han sido asaltadas sexualmente alguna vez en su vida.

Un periodista preguntaba a una mujer:
-          ¿Usted también participó en las movilizaciones?
-          Yo y todas mis vecinas. Por primera vez, imagínese, por primera vez que hemos salido a las calles a protestar.
-          Antes, ¿qué pasaba?
-          Antes, en las protestas, iban poquitas mujeres. Los maridos no nos dejaban. Los hombres prohibían. Y ahora hemos llenado la plaza, hemos encabezado manifestaciones, nos hemos enfrentado a la policía. ¿Se da cuenta?
-          ¿Y a qué se debió ese cambio?
-          Al Internet, porque nos avisamos por celulares. Nos llamamos a movilización por internet. Y esa era una forma segura para nosotras. Perdimos el miedo por internet. Y como ya sabíamos dónde era y a qué hora, salir a la calle era más fácil.
-          Pero Egipto sigue siendo un país patriarcal, machista...
-          Claro, y lo seguirá siendo un tiempo más. Pero algo grande ha cambiado aquí. Cuando usted ha vivido presa, presa en su propia casa, y prueba la libertad... ese saborcito no se olvida. Las mujeres egipcias ya no volveremos a ser las mismas. Se lo aseguro.

Miles y miles de mujeres egipcias, con velo o sin él, musulmanas y cristianas, jóvenes y mayores, participando en la revolución popular. Se abre una nueva etapa de liberación de la mujer en la tierra de Hipatia, en el legendario país las pirámides.  “Cuando vuelva con mis hijos, les contaré. No lo van a creer. Pero yo lo vi, yo lo viví. Ya nada volverá a ser como antes.”

lunes, 21 de febrero de 2011

LIBIA SIN GADAFFI

Muchos me lo han preguntado. Cuál es el problema de está ocurriendo en Libia?  Vamos a hablar un poco de esto.

Espérate, antes de hablar de Gaddafi, veamos... ¿Alguien sabe algo de Libia?   En el norte de África, junto a Egipto. Junto a Egipto, sí señor, a orillas del Mediterráneo. Libia es un país grandísimo, como tres veces España. Pero con muy poca población, no llegan a 7 millones de habitantes.

¿Y por qué vive tan poca gente ahí?  Lo que pasa es que la mayor parte de Libia es desierto, el gran desierto del Sahara.

Vamos a repasar la historia. Las tierras de Libia fueron invadidas no sé cuántas veces. Primero, los egipcios, luego los fenicios, los griegos, los romanos... En el siglo 7, entraron los árabes musulmanes... Pasaron guerras, pasaron imperios... Cuando las potencias europeas se repartieron África como un pastel, Italia se quedó con Libia. Después de la Segunda Guerra, como Italia había sido derrotada, nadie sabía qué hacer con Libia. Entonces, las Naciones Unidas la declararon país independiente. Pusieron a un rey a gobernar y listo.

Pues resulta que en los años 60 aparece petróleo en Libia.... ¡Jajay! Todas las multinacionales queriendo meterse en Libia. Un país que era de campesinos pobres, de pastores, pasó a ser millonario de petróleo. ¡Y entonces...!   Entonces, llegó Gaddafi. El coronel Muammar al-Gaddafi.

Gaddafi era un beduino, un militar poco conocido. En el 69 dio un golpe de estado, echó abajo al rey, instaló un Consejo Militar Revolucionario. ¿Saben qué hizo? Nacionalizó la banca, botó las bases militares inglesas y gringas...   
Gaddafi al principio fue un héroe nacionalista. Su ideal era recuperar las riquezas de Libia para Libia, y construir con los demás países árabes una gran nación libre del imperialismo gringo y del europeo. El tipo se plantó firme y dijo que no era la Texaco, ni la Shell, ni las multinacionales, las que iban a fijar los precios del petróleo, sino ellos, los países árabes.  Y con esa consigna se creó la OPEP, la organización de países exportadores de petróleo. El mundo árabe le debe mucho a Gaddafi.

Hasta ahí las cosas iban bien con el Gaddafi.  Con Gaddafi sí, pero con las petroleras no. Se les escapaba el negocio más grande, el del petróleo. Acusaron a Gaddafi de terrorista y la verdad es que Gaddafi se puso a apoyar a grupos terroristas que se bajaron dos aviones con un montón de muertos en el 88. 

El caso es que Estados Unidos cortó relaciones con Libia. Luego, ese presidente norteamericano criminal llamado Ronald Reagan bombardeó Libia. Europa y los gringos aislaron totalmente a Libia y presionaron a Gaddafi.  ¿Y él se dejó presionar?  Pues sí. Ahí por los años 90 Gaddafi comenzó a dar un giro de 180 grados. Dijo que ya se iba a portar como un chico bueno. Traicionó la lucha de los pueblos árabes. Hizo las paces con Estados Unidos, hasta negoció con Israel y abandonó a los palestinos.

¿Y Europa y Estados Unidos cómo reaccionaron?  Felices de la vida. Por el interés de venderle armas a Libia y de sacarle petróleo, los países de Europa y Estados Unidos reanudaron las relaciones con Libia... Le quitaron las sanciones... lo fueron a visitar... se volvieron íntimos amigos.

Y dicen que el tipo ha robado mucho también... Demasiado. Gaddafi pasó de ser revolucionario a robolucionario... Él y su familia se han enriquecido con miles de millones, nadie sabe cuántos... ¿Ustedes no han oído que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente? Pues eso le pasó a Gaddafi. Imagínense, 42 años gobernando seguido. Se le tenía que subir la leche de camella a la cabeza.

Libia, un país millonario de petróleo, sigue importando el 75 por ciento de los alimentos que consume. El desempleo es del 30 por ciento y el analfabetismo creció hasta el 20 por ciento. Uno de cada tres habitantes libios sobrevive en pobreza extrema.  Y pasó lo que tenía que pasar, que el pueblo se cansó, especialmente los jóvenes. Vieron el ejemplo de Túnez y de Egipto y se levantaron. ¿Y qué hizo Gaddafi? Ametralló a la gente, dio orden de matar, una masacre.  Y por eso todos quieren que se caiga su gobierno.  Claro que sí, y cuanto antes. Porque quien dispara contra su propio pueblo no merece gobernar. Que se vaya.

Pero... ¿y qué pasa si se larga Gaddafi y se meten los gringos?  Sería peor el remedio que la enfermedad. Los gringos, como siempre, quieren pescar en río revuelto. Pescar petróleo, eso es lo que les interesa. Pero el pueblo de Libia no lo va a permitir. Esta es una insurrección

martes, 1 de febrero de 2011

SIEMPRE Y NUNCA CONTRA A VECES


Había una vez dos veces. Una se llamaba Una vez.  Y la otra se llamaba Otra vez.

 Una y otra vez formaban la familia A veces. que vivía y comía de vez en vez.

Los grandes imperios dominantes eran Siempre y Nunca... que, como es evidente, odiaban a muerte a la familia A veces. Ni Siempre ni Nunca toleraban que las A veces existieran. Siempre no podía permitir que Una vez viviera en su reino porque entonces Siempre dejaba de serlo... porque si ya hay una vez entonces ya no hay siempre.

Nunca tampoco podía permitir que Otra vez apareciera otra vez en su reino porque Nunca no puede vivir con Una vez... ni menos si esa vez es Otra vez.

 Pero Una vez y Otra vez se la pasaban molestando una y otra vez a Siempre y a Nunca. Y así fue hasta que Siempre las dejó en paz para siempre y Nunca nunca las volvió a molestar. Y Una vez y Otra vez se la pasaron jugando una y otra vez.
-          ¿Qué me ves?
preguntaba Una vez, y Otra vez contestaba:
-          ¿Pues qué no ves?
-           
Y así se la pasan felices de vez en vez, ya ves. Y siempre fueron Una y Otra vez y nunca dejaron de ser A veces. Tan, tan.

Moralejas
  1. A veces es muy difícil distinguir entre una vez y otra vez.
  2. Nunca hay que decir siempre (bueno, a veces sí).
  3. Los “siempres” y los “nuncas” los imponen los de arriba, pero abajo aparecen “los molestos” una y otra vez que, a veces, es otra forma de decir “los diferentes” o de vez en vez, “los rebeldes”.
  4. Nunca vuelvo a escribir un cuento como éste, y yo siempre cumplo lo que digo (bueno, a veces no).

BIBLIOGRAFÍA
Relatos del Subcomandante Marcos, Los otros cuentos, 2008. http://www.losotroscuentos.org/doku.php?id=indice

NOTA
Este cuento es una adaptación del libro “Los Otros Cuentos” , recopilación de doce relatos revolucionarios escritos por el Subcomandante Marcos y narrados por distintos personajes de América Latina como Eduardo Galeano, Nora Cortiñas, León Gieco, Julieta Díaz, Daniel Viglietti, entre otros. Anímate y lee los once cuentos restantes. De seguro te encantarán.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

ECOLOGÍA: Sancocho de ácido, carbón y mercurio...

Por: JUAN GOSSAÍN / CARTAGENA DE INDIAS | 9:28 p.m. | 06 de Diciembre del 2010/ El Tiempo

El alcatraz que vuela entre mis sueños lleva en su enorme pico una quimera... (Walt Whitman, Hojas de hierba).

Una mañana de mayo pasado, los viejos madrugadores del pueblo de Marytown, perdido en las costas que bordean el sudeste de los Estados Unidos, se levantaron como todos los días a echarles unas migajas de pan a los pájaros marinos que merodean con mansedumbre por los patios y que se han ido convirtiendo en sus amigos.

Lo que vieron los dejó espantados: las gaviotas de cabeza negra, que son tan bellas, también tenían negro el plumaje. Del pico les goteaba una mancha babosa. No podían levantar el vuelo de la arena, con las patas hundidas en una masa de chapapote pastoso, como el asfalto cuando se derrite. Una de las gaviotas miró a la gente pidiendo ayuda.

Según cuentan los testigos, más allá de la playa, cerca del río, tres garzas morenas habían muerto con los ojos despepitados. El guiso espantoso que navegaba corriente abajo, matando todo lo que se le atravesara, era la mezcolanza de petróleo crudo de la empresa British, que cayó pocos días antes a las aguas del Golfo de México.

A esa misma hora los alcatraces de la bahía de Santa Marta, al norte de Colombia, desayunaban su ración cotidiana de buñuelos de carbón. El periodista Antonio José Caballero, grabadora en mano, esperaba en la playa el regreso de los pescadores que habían salido a trabajar temprano. Mientras aguardaba, la cámara de su teléfono celular retrató la pala enorme de un barco carbonero que arrojaba al mar el polvo negro que sobró en las bodegas.

A esa misma hora, en las playas legendarias de Juanchaco y Ladrilleros, cerca de Buenaventura, los lancheros de cabotaje que llevan carga y pasajeros por los pueblos que se arraciman en las orillas del Pacífico limpiaban sus motores preparándose para un nuevo día de trabajo. Como si fuera la cosa más natural del mundo, arrojaban al mar el contenido de unos tanques repletos de residuos de gasolina, queroseno y diésel. Un langostino magnífico, que medía un jeme, iniciaba el día tomándose su primera taza de combustible. Cuando vi la fotografía en El País de Cali me dieron ganas de echarme a llorar.

A esa misma hora, en la zona industrial de Cartagena de Indias, abierta sobre la bahía del Caribe resplandeciente, los trabajadores de una compañía empacadora se sentaron a desayunar en los comedores de su empresa. En ese momento volvieron a ver, como venía sucediendo en las mañanas más recientes, que una nata de tizne cubría la superficie del café con leche, y que una mermelada negra, tan semejante al betún de limpiar zapatos, se había pegado al pan y al queso blanco.

Entonces, no aguantaron más. Se levantaron todos, sin que nadie los hubiera convocado, y comenzaron a golpear los platos contra los mesones. La algarabía se oyó en media ciudad. Las autoridades ambientales ordenaron el cierre de un muelle vecino, que se dedica a cargar carbón a cielo raso, sin mayores precauciones ni cuidados, sin tubos cerrados ni conductores protegidos. Seis días después el muelle fue reabierto.

A esa misma hora, en la región acuática de La Mojana, que cubre un gigantesco territorio húmedo de los departamentos de Bolívar, Sucre y Antioquia, bajaban resoplando los ríos Cauca y san Jorge, que se desbordan en caños y ciénagas. El apóstol Ordóñez Sampayo, que se ha gastado la vida defendiendo de la contaminación a campesinos, cosechas y animales, apareció en la plaza de Guaranda con el dictamen médico en la mano: los doctores certificaban que los tres niños que nacieron deformes tenían mercurio en el sistema sanguíneo.
El terrible mal de Minata, como lo saben los japoneses, porque las empresas en cualquier parte del mundo, en Tokio o en Majagual, arrojan porquerías químicas a las corrientes, y primero se pudren las aguas, y después nacen degenerados los peces y los camarones, y después nacen sin ojos los niños cuyas madres, en aquellos caseríos extraviados de la mano de Dios, consumen esa agua y esos pescados.

En las cabeceras de ambos ríos, las compañías mineras, que buscan oro entre la tierra, hacen sus excavaciones con un sancocho de mercurio y ácidos. Arroyos y acequias se llevan el mazacote. Los bocachicos mueren con la boca abierta en los playones. Las espigas de arroz no volvieron a crecer.
En medio del desastre causado por las inundaciones, y como si fuera poco, las yucas harinosas de antes florecen ahora con un hongo químico a manera de cresta. El hambre campea entre los pocos ranchos que no se ha llevado el invierno. Las emanaciones de las lagunas huelen a lo mismo que huele un laboratorio de detergentes.

Hay que decir, también, que los empresarios mineros se defienden diciendo que Ordóñez Sampayo está loco. Claro que está loco: ningún hombre cuerdo expone su pellejo ni dedica su vida entera a defender a un ruiseñor, una mojarra, un plátano pintón, una mazorca de maíz o a una mujer embarazada que carga un fenómeno en el vientre.

Epílogo

Aquella mañana, cuando los pescadores de Santa Marta regresaron a la playa, el periodista Caballero los acompañó en su tarea de descamar y abrirles el buche a los escasos pescados que traían.

-¿Qué es eso? -preguntó, intrigado, al ver unas bolas negras en el estómago de un bagre.

-Carbón, amigo -le contestó uno de ellos, levantando el animal-. Pelotas de carbón. Eso es lo que comen ahora.

Caballero tomó más fotografías y se las llevó a algunos funcionarios de la industria carbonera.

-No se preocupe -le contestó el gerente-. Vamos a construir un nuevo muelle de última generación.

-No lo dudo -dijo el reportero, con una mueca de dolor que parecía sonrisa-. No lo dudo: será la última generación.

El día que Caballero me contó esa historia, y me enseñó sus fotografías, ya no sentí ganas de echarme a llorar, como la vez aquella del langostino bañado en combustible. Lo que sentí ahora fue rabia. Cuando ya no quede una sola hoja de acacia, cuando el último pulpo haya muerto atragantado con ácido sulfúrico y cuando nuestros nietos nazcan con un tumor de carbón endurecido en la barriga, entonces será demasiado tarde. Dispondremos de computadores infrarrojos de última generación, pero ya no habrá agua para beber; los celulares de rayos láser se podrán comprar en las boticas, pero el sol no volverá a salir; los niños encontrarán el algoritmo de 28 a la quinta potencia con solo cerrar los ojos, pero dentro de 20 años no sabrán de qué color era una golondrina.

Los invito a todos a ponerse de pie antes de que se marchite el último pétalo. Usen el arma prodigiosa del Internet para protestar. Hagan oír su voz. Que el correo electrónico de los colombianos sirva para algo más que mandar chistes y felicitaciones de cumpleaños. Porque, si seguimos así, el día menos pensado no quedará nadie que cumpla años. Ni quién envíe felicitaciones.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Centenario de la muerte de León Tolstoi, maestro de Gandhi

  Ocupando un lugar central en la sala de estar de mi casa hay un impresionante cuadro de un pintor polaco que muestra a Tolstoi (1828-1910) abrazado por el Cristo coronado de espinas. Está vestido como un campesino ruso y parece extenuado, como simbolizando a toda la humanidad que llega finalmente al abrazo infinito de la paz después de millones de años de ascender penosamente por el camino de la evolución. Fue un regalo que recibí del entonces Presidente de la Asamblea de la ONU, Miguel d’Escoto Brockmann, gran devoto del padre del pacifismo moderno. El día 20 de noviembre se celebró el centenario de su muerte acaecida en 1910. Tolstoi merece ser recordado no sólo como uno de los mayores escritores de la humanidad con sus novelas Guerra y Paz (1868) y Anna Karenina (1875), entre otras muchas, que forman 90 volúmenes, sino también principalmente como uno de los espíritus más comprometidos con los pobres y con la paz, siendo considerado el padre del pacifismo moderno...
A nosotros los teólogos nos interesa especialmente el libro El Reino de Dios está en vosotros, escrito después de una terrible crisis espiritual cuando tenía 50 años (1878). Frecuentó a filósofos, teólogos y sabios y nadie lo satisfizo. Entonces se sumergió en el mundo de los pobres. Allí descubrió la fe viva, «aquella que les daba posibilidad de vivir». Tolstoi consideraba esta obra la más importante de todas las que había escrito. Consideraba sus famosas novelas, según confiesa el 28/10/1895 en su Diario, como «cháchara de vendedores ambulantes para atraer parroquianos con el objetivo de venderles después algo muy diferente». Tardó tres años en terminarla (1890-1893). En Brasil fue publicada en 1994 por la Editora Rosa dos Tempos (hoy Record), con una hermosa introducción de fray Clodovis Boff, pero lamentablemente está agotada. En español ha sido publicada por Editorial Kairós este mismo año de 2010.
El Reino de Dios está en vosotros, muy pronto traducido a varias lenguas, tuvo una enorme repercusión, generando aplausos y fuertes rechazos. Pero su mayor influencia fue la que tuvo sobre Gandhi. Sumergido este también en una profunda crisis espiritual, creía todavía en la violencia como solución para los problemas sociales, cuando leyó el libro en 1894. Le causó una conmoción abisal: «la lectura del libro me curó e hizo de mí un firme seguidor de la ahimsa (no violencia)». Distribuía el libro entre amigos y se lo llevó a la prisión en 1908 para meditarlo. El apóstol de la «no-violencia activa» tuvo como maestro a León Tolstoi. ...ste fue excomulgado por la Iglesia Ortodoxa y el libro vetado por el régimen zarista.
¿Cuál es la tesis central del libro? Estas palabras de Cristo: «No resistáis al mal» (Mt 5,39). Su sentido es: «No resistáis al mal con el mal». O no respondáis a la violencia con violencia. No se trata de cruzar los brazos, sino de responder a la violencia con la no-violencia activa: con la bondad, la mansedumbre y el amor. De otra manera: «no devolver, no tomar represalias, no contraatacar, no vengarse». Estas actitudes verdaderas tienen una fuerza intrínseca invencible como enseña Gandhi. Para el profeta ruso tal precepto no se restringe al cristianismo. Traduce la lógica secreta y profunda del espíritu humano que es el amor. Toca en lo sagrado que hay dentro de cada persona. Por eso el título del libro: El Reino de Dios está en vosotros.
Gandhi tradujo la no-violencia tolstoyana como no-cooperación, desobediencia civil y repudio activo a todo servilismo. Tanto él como Tolstoi sabían que el poder se alimenta de la aceptación, la obediencia ciega y la sumisión. Puesto que tanto el Estado como la Iglesia exigen estas actitudes serviles, las descalifica de forma contundente. Son instituciones que quitan la libertad, atributo inalienable y definitorio del ser humano. En el frontispicio del libro leemos esta frase de San Pablo: «no os volváis siervos de los hombres» (1Cor 7,23).
Para Tolstoi el cristianismo es menos una doctrina a ser aceptada que una práctica para ser vivida. Está delante y no detrás. Hacia atrás parece que fracasó, pero hacia delante es una fuerza todavía no totalmente experimentada. Y es urgente practicarla. Proféticamente Tolstoi percibía la irrupción de guerras violentas, como de hecho ocurrieron. La casa se está quemando y no hay tiempo para preguntar si es necesario salir o no.
Tolstoi tiene un mensaje para el momento actual pues los grandes continúan creyendo en la violencia bélica para resolver problemas políticos en Irak y en Afganistán. Pero otros tiempos vendrán. Cuando el pollito ya no puede quedarse en el huevo, rompe la cáscara con el pico y nace. Así deberá nacer una nueva era de no-violencia y de paz

Leonardo Boff

lunes, 15 de noviembre de 2010

Verdades sobre los agrocombustibles. Una serie de Acción Ecológica

Ultimamente se ha puesto de moda el tema.  Y que hay detras de estos, se dicen muchas cosas. cual es la realidad?

Los políticos nos dicen que la solución para el cambio climático, se llama ¡agrocombustibles! Cambiaremos la gasolina normal por combustibles ecológicos que no contaminan. Es cierto que los agrocombustibles contaminan menos que la gasolina y el diesel tradicional, pero se emiten más gases contaminantes para producir un litro de agrocombustible que para la producción de un litro de combustible no ecológico.


Los dirigentes políticos invitan a los queridos campesinos a plantar caña de azúcar y les ofrecen comprar todas sus cosechas. Y, con muy buena voluntad, los campesinos dejan sus cultivos y se ponen a sembrar caña. “¡porque los agrocombustibles son el futuro!” Es cierto que algunos campesinos tendrán más ingresos, pero los monocultivos para agrocombustibles secan la tierra y la degeneran. Además, es posible que la caña para agrocombustibles sea transgénica, por lo que el campesino termina dependiendo de las empresas que la venden y el abono apropiado para ella.

¿Y qué, vecino, se anima a plantar palma africana? Mire que se puede hacer rico vendiéndola a esas nuevas empresas que fabrican biodiesel. - Es cierto que algunos campesinos venderán sus cosechas a buen precio… pero serán muy pocos. El verdadero negocio de la siembra, el procesamiento y la comercialización de los agrocombustibles está en manos de trasnacionales. Y muchas de ellas son las que se dedican a la explotación de combustibles fósiles como el petróleo.

La defensa de las trasnacionales es decir que son rumores, argumentos que usan las ONG para desacreditarlos. “¡Nunca se dejarán de sembrar alimentos para cultivar agrocombustibles!” Es cierto que se seguirá sembrando maíz, caña o soja para el consumo humano... pero cada vez menos. Grandes extensiones de cultivo ya se usan para la producción de agrocombustibles. Hay menos plantaciones destinadas para la alimentación, lo que provoca una subida de precios. México, ya lo sufrió. Las tortillas aumentaron un 400% por la escasez de maíz. Mientras toneladas de mazorcas transgénicas se usaban para producir Etanol.

Los economistas dicen que muchos países en desarrollo podrán sembrar palma y caña, así producen Etanol y salen de la pobreza. Es cierto que algunos países obtendrán ingresos sembrando caña y palma para producir agrocombustibles pero el interés principal de las transnacionales no es desarrollar estos países. Es usar sus amplios territorios para obtener agrocombustibles, aunque esto suponga arrasar bosques o la selva amazónica.

viernes, 15 de octubre de 2010

Actualizar la pedagogía ante el mundo cambiado

Siglos de guerras, de enfrentamientos, de luchas entre pueblos y de conflictos de clase nos están dejando una amarga lección. Este método primario y reduccionista no nos ha hecho más humanos, ni nos aproxima más unos a otros, ni mucho menos nos ha traído la tan ansiada paz. Vivimos en permanente estado de sitio y llenos de miedo. Hemos alcanzado un estadio histórico que, en palabras de la Carta de la Tierra, «nos convoca a un nuevo comienzo». Esto requiere una pedagogía, fundada en una nueva conciencia y en una visión incluyente de los problemas económicos, sociales, culturales y espirituales que nos desafían.
Esta nueva conciencia, fruto de la mundialización, de las ciencias de la Tierra y de la vida y también de la ecología nos está mostrando un camino a seguir: entender que todas las cosas son interdependientes y que ni siquiera las oposiciones están fuera de un Todo dinámico y abierto. Por esto, no cabe separar sino integrar, incluir en vez de excluir; reconocer, sí, las diferencias, pero buscar también las convergencias, y en lugar del gana-pierde, buscar el gana-gana.
Tal perspectiva holística está influenciando los procesos educativos. Tenemos un maestro inolvidable, Paulo Freire, que nos enseñó la dialéctica de la inclusión y a poner «y» donde antes poníamos «o». Debemos aprender a decir «sí» a todo lo que nos hace crecer, en lo pequeño y en lo grande.
Fray Clodovis Boff acumuló mucha experiencia trabajando con los pobres en Acre y en Río de Janeiro. En la línea de Paulo Freire, nos entregó un librito que se ha convertido en un clásico: Cómo trabajar con el pueblo. Y ahora, ante los desafíos de la nueva situación del mundo, ha elaborado un pequeño decálogo de lo que podría ser una pedagogía renovada. Vale la pena transcribirlo y considerarlo, pues puede ayudarnos, y mucho.
«1. al proceso de concientización, al despertar de la conciencia crítica y al uso de la razón analítica (cabeza). Pero también a la razón sensible (corazón) donde se enraízan los valores y de donde se alimentan el imaginario y todas las utopías.
2. al ‘sujeto colectivo’ o social, al ‘nosotros’ creador de historia (‘nadie libera a nadie, nos liberamos juntos’). Pero también a la subjetividad de cada uno, al ‘yo biográfico’, al ‘sujeto individual’ con sus referencias y sueños.
3. a la ‘praxis política’, transformadora de las estructuras y generadora de nuevas relaciones sociales, de un nuevo ‘sistema’. Y también a la ‘práctica cultural’ (simbólica, artística y religiosa), ‘transfiguradora’ del mundo y creadora de nuevos sentidos o, simplemente, de un nuevo ‘mundo vital’.
4. a la acción ‘macro’ o societaria (en particular a la ‘acción revolucionaria’), la que actúa sobre las estructuras. Pero también a la acción ‘micro’, local y comunitaria (‘revolución molecular’) como base y punto de partida del proceso estructural.
5. a la articulación de las fuerzas sociales en forma de ‘estructuras unificadoras’ y centralizadas. Pero también a la articulación en ‘red’, en la cual por una acción descentralizada, cada nudo se vuelve centro de creación, de iniciativas y de intervenciones.
6. a la ‘crítica’ de los mecanismos de opresión, a la denuncia de las injusticias y al ‘trabajo de lo negativo’. Pero también a las propuestas ‘alternativas’, a las acciones positivas que instauran lo ‘nuevo’ y anuncian un futuro diferente.
7. al ‘proyecto histórico’, al ‘programa político’ concreto que apunta hacia una ‘nueva sociedad’. Pero también a las ‘utopías’, a los sueños de la ‘fantasía creadora’, a la búsqueda de una vida diferente, en fin, de ‘un mundo nuevo’.
8. a la ‘lucha’, al trabajo, al esfuerzo para progresar, a la seriedad del compromiso. Y también a la ‘gratuidad’ tal como se manifiesta en el juego, en el tiempo libre, o simplemente, en la alegría de vivir.
9. al ideal de ser ‘ciudadano’, de ser ‘militante’ y ‘luchador’, a quien se entrega lleno de entusiasmo y coraje a la causa de la humanización del mundo. Pero también a la figura del ‘animador’, del ‘compañero’, del ‘amigo’, en palabras sencillas, a quien es rico en humanidad, en libertad y en amor.
10. a una concepción ‘analítica’ y científica de la sociedad y de sus estructuras económicas y políticas. Pero también a la visión ‘sistémica’ y ‘holística’ de la realidad, vista como totalidad viva, integrada dialécticamente en sus varias dimensiones: personal, de género, social, ecológica, planetaria, cósmica y trascendente».


Leonardo Boff

viernes, 3 de septiembre de 2010

DÉJATE SORPRENDER POR LA NATURALEZA

 ¿Sabe usted quiénes han sido los mejores ingenieros hidráulicos del planeta? Seguramente está pensando en los romanos, famosos por sus intrépidos puentes y sus descomunales acueductos.
O en los incas, que lograron canalizar el agua a través de las altas montañas. O tal vez en los ingleses, primeros en alcantarillar ciudades.
Antes, mucho antes que los ingenieros humanos, estaban… los castores!

 Castores y castoras. Grandes roedores que viven en los bosques fríos de América del Norte y Europa. Con sus dientes afilados pueden derribar árboles como el más diestro leñador.
 Una pareja de castores ha decidido fundar un hogar. Elegirán un valle por donde corra un arroyo. Estudiarán el terreno hasta encontrar el mejor recodo para construir su embalse de agua. Los castores trabajan en equipo y a gran velocidad. La joven pareja comienza a clavar estacas en el lecho del río. Prueban una y otra vez, ponen y quitan troncos, colocan grandes piedras para dar resistencia a la estructura.
 Con sus anchas colas, como paletas de albañil, van uniendo el entramado con barro y levantando el dique.  Ahora construyen una casita de madera, prácticamente inexpugnable, porque la puerta se alcanza a través de un túnel bajo el agua que sólo ellos conocen.
 En el dique guardan sus reservas de comida, hojas verdes y árboles tiernos almacenados en el lago.  Cuando la nieve cubra la tierra, los castores nadarán bajo la superficie congelada y tendrán alimento fresco durante todo el invierno.
 La ingeniería de estos animales es tan perfecta que sus diques duran décadas y son usados por varias generaciones de castores. Las construcciones llegan a medir hasta mil metros de longitud.

 Al cabo de mucho tiempo, el embalse acabará por llenarse de sedimentos y convertirse en una fértil pradera. Los primeros seres humanos que llegaron a las tierras norteñas de Europa y América quedaron sorprendidos al encontrar esas hermosas campiñas en el corazón de los espesos bosques.  Sin pensarlo dos veces, construyeron allí sus casas, sobre aquellas antiguas lagunas artificiales.  Y así, las decisiones de los castores, muchos siglos atrás, determinaron la ubicación de muchas de nuestras actuales ciudades.
¡Son los mejores ingenieros del planeta!  Déjate sorprender por la Naturaleza. Ella no te pertenece. Tú perteneces a ella.

viernes, 27 de agosto de 2010

Citas

Los únicos males futuros que con razón deben alarmarnos son aquellos cuya llegada y el momento de ésta son seguros. Arthur Schöpenhauer

Los únicos aplausos valederos son los de su propia conciencia.


Los verdaderos amigos se tienen que enojar de vez en cuando. Louis Pasteur

Los verdaderos amigos son como la salud; nunca conoces su gran valor hasta que la pierdes

Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos. Confucio

Los viejos lo creen todo; los adultos todo lo sospechan; mientras que los jóvenes todo lo saben. Oscar Wilde

Lo terrible de la vida es que no tiene repuesto, Es una sola para cada persona.

Lo triste no es ir al cementerio sino quedarse.

Lo único duradero es lo provisorio. Robert Neuberger

Lo único que impide a Dios mandar un segundo diluvio, es que el primero fue inútil. Chamfort

Luchar contra los hábitos es el comienzo del trabajo sobre sí mismo.

Luis Juez bajó raudamente las escaleras de su estudio jurídico y alguien elogió su estado físico y contestó:

No, ya tengo menos piernas que una foto carnet. Luis Juez